Este mes Apple acaba de lanzar, en colaboración con ISSEY MIYAKE, el iPhone Pocket. Es un pequeño accesorio textil tejido en 3D para llevar el teléfono. ¿El precio? Desde $149.95. La pregunta es:
¿Por qué pagaríamos tanto por una «media» para un teléfono que ya cabe en el bolsillo?
Este lanzamiento es el ejemplo perfecto de cómo el Deseo se construye a partir de la Carencia Creada, no de la necesidad práctica.
El iPhone Pocket no resuelve un problema de utilidad; resuelve un problema de Identidad. Poseer un iPhone ya no es el máximo distintivo; la exclusividad ahora reside en cómo eliges llevarlo. Apple y MIYAKE venden un Lujo Simbólico que fusiona el arte textil con la tecnología.
La colaboración eleva este accesorio de simple funda a declaración de diseño, usando la simplicidad como un lienzo para la autoexpresión. La lección es clara: el Deseo se alimenta de la narrativa y la personalización, no de la función básica. No compramos el objeto; compramos la historia de la co-creación estética.
La utilidad como puerta de entrada
El iPhone Pocket nos enseña una lección fundamental de la conducta humana: La utilidad es la puerta de entrada, pero el significado es lo que realmente sostiene el precio y el deseo.
La verdadera estrategia no está en hacer un producto necesario, sino en dotarlo de un profundo significado personal que lo haga irresistible.
La pregunta que nos queda es: ¿Cuánto valor estamos dispuestos a pagar por el lujo de la distinción y la autoexpresión en nuestra vida cotidiana?





